ACTO
I
Cartel:
S.O.S (Juego
escénico de pantomima
Soy
adolescente para presentar el cartel)
Escena
1º
(El
comedor de una casa. La madre cose. El padre lee el
diario)
(Se
escucha ruido de platos)
Madre:
Alejandro, creo que la nena está por pedir algo
grande
Padre:
(Distraído leyendo) ¿Si? ¿Por?
Madre:
Porque la vez que terminamos de almorzar y ella se levanta
sin que yo diga nada y empieza a lavar los platos es
porque tiene algún interés.
Padre:
Te ruego que si lo que quiere es otro pantalón
te pongas firme esta vez. (Pausa) Aunque no sé
ni para que te lo digo, si lo mismo, entre las dos,
deciden todo sin mí. Yo soy el último
que se entera de todo en esta casa.
Madre:
Está bien, rezongón. Andá a aprovechar
la siesta.
Padre:
Sí, me voy a dormir. Por favor, despiértenme
a las cuatro, y con el café listo, así
no se me hace tarde. (Lo dice para la madre y para
la hija que viene entrando)
Madre:
Acostate tranquilo
Hija:
Bueno, papito. (El padre se va. Acercándose
compradora a la madre) Mamá, terminé
de lavar los platos. ¿Querés que te cebe mate
mientras miramos la novela? Ya puse el agua.
Madre:
(Para sí misma) Creo que va temblar. (Dirigiéndose
a la hija con una sonrisa) ¿Te sentís bien?
Hija:
Si, requete, y si enseguida me decís que sí
a una cosita que te voy a pedir, mejor todavía.
(va a la cocina)
Hermana:
(Desde la puerta de la cocina) (Con mímica
la alienta a seguir hablando con la madre. Risita de
ambas)(Es un poco menor que la protagonista)
Hija:
(Se acerca con los elementos del mate. También
viene la hermana. Comienza a preparar todo y le ofrece
un mate a la madre mientras le dice mimosa) . .
. mamá . . . (no se anima y cambia el tono).
Hoy tuve hora libre de inglés.
Madre:
(tomando mate, simulando interés y comprendiendo
lo que ocurre) ¿Si? Qué barbaridad ¿no?
Hermana:
(Le hace muecas para que hable de una vez)
Hija:
(Otra vez en tono pedigueño). . . mamá
. . .
Madre:
¿Si? (la hija no responde) ¿Tuviste alguna otra
hora libre? (Pregunta con doble intención)
Hija:
No, no , no es eso. ¡Vos sabés que copado! Las
chicas y chicos de 9º se fueron a un campamento del
colegio...
Hermana:
(En secreto a la otra) ¡Dale! ¡No parés!
Madre:
Sí, es muy lindo. En mis tiempos no se veían
esas cosas. Son oportunidades muy valiosas. Y el curso
de ustedes ¿cuándo sale de campamento?
Hija:
Justamente de esto quería hablarte. Como nosotras
estamos en octavo, este año no nos toca campamento,
pero con las chicas hemos pensado . . . porque el padre
de una de ellas nos puede prestar la finca . . . y como
es todo entre compañeros es como si el colegio
lo organizara . . . aparte sería nada más
que por un fin de semana . . . y yo ya tengo trece años
. . . a Julieta y a María Elena los padres la
dejan . . . y de mis notas no te podés quejar
. . . y . . . (Habla cada vez más desordenada
y aceleradamente)
Madre:
Espere un poquito, mhijita. ¿Me quiere explicar
las cosas con más calma y más claridad?
(Sin enojo pero con energía)
Hija:
(Un poco molesta) Que un grupo de mi curso organizó
un campamento para este fin de semana en la finca de
una de las chicas. Todas mis amigas van . . .
Hermana:
(Con picardía) Y tus amigos también
(Mirada
fulminante y gestos de la que pide permiso. La madre
lo advierte)
Madre:
¿Y los padres de la dueña de la finca?
Hija:
Están de viaje. Pero se la prestan. Siempre se
la prestan.
Madre:
No hija, no me parece prudente desde ningún punto
de vista que un grupo de chicos solos pasen juntos un
fin de semana (enojada) . . . solos . . . habráse
visto . . . (muy enojada)
Hija:
(Lloriqueando) Pero mamá ¿Me querés
decir por qué no? . . . ¿eh? . . . ¿Por qué
no? . . . ¿Qué me va a pasar? . . . ¿No me tenés
confianza acaso? . . ¿O te creés que todavía
soy una bebita?
Madre:
(Furiosa) ¡Mirá mocosa, no tengo por qué
darte tantas explicaciones a tu edad! ¿Entendido? Porque
usted todavía no es mas que eso. Una Mo-co-sa.
Y es mejor que me ponga a planchar. (Se va enojada)
Hija:
(Llorando) Mocosa, mocosa. Tengo trece años.
(La hermana la consuela)
Padre:
(Entra furioso) ¡Pero miren la hora! ¡Las cuatro
y cuarto y nadie se ha dignado despertarme! ¿Pero que
soy yo en esta casa? ¿Un cero a la izquierda? Si, seguro,
eso es lo que soy. (a la hija) ¿Y vos grandulona?
Sentada papando moscas en vez de servirle un café
a tu padre. ¡Pero qué cosa! ¡Grandota! ¿Cuándo
te vas a portar como lo que sos? Una gran-do-ta (se
va enojado. Sale en sentido contrario a la madre)
Una grandota de trece años.
Hija:
(Llora más fuerte)
Hermana:
(Mirando para donde salió la madre y luego
para donde salió el padre y levantando los hombros)
Seguro que en el próximo reto le van a decir
desubicada.
A
P A G O N
ESCENA
2º
(Fondo
suave de música moderna. Patio de la escuela
o plaza de barrio) (Entra un grupo de muchachos discutiendo
de fútbol)
(Después
entra un grupo de niñas comentando y riendo suave)
(Detrás
entre una pareja conversando: Marcelo e Inés)
(Los
muchachos se reúnen entre sí y las niñas
hacen otro tanto. La pareja se desarma y va cada uno
con su grupo)
(Las
niñas hablan en mímica)
Luis:
(Burlón)¿Así que otra vez perdió
Independiente el domingo pasado?
Jesús:
Vamos, no seas mal intencionado para hacer preguntas.
Los pobres hacen lo que pueden.
Marcelo:
Sí, igual que vos en matemática, pero
a los dos les va . . . (Hace una seña con
el pulgar hacia abajo, indicando que les va mal)
José:
¿Qué tiene que ver? No hablen huevadas.
Cristian:
No te enojes. Te están cargando para hacerte
rabiar. (Lo palmea en la espalda)
Juan:
Y . . . hablando de hacer rabiar . . . Me parece Marcelo
¿o estabas discutiendo otra vez con Inés?
Marcelo:
Sí, porque es una consentida y una celosa (muy
seguro de sí mismo) Pero conmigo que no se
venga a hacer la difícil, porque se va a quedar
sin novio en cualquier momento.
José:
¡Esos son hombres!
Cristian:
¡Che! Una mina que está tan fuerte. Pensalo bien.
Marcelo:
Mirá, será todo lo rica que quieras, pero
a mí que no me quiten la libertad. Si uno no
se da el lugar de entrada nomás, después
te quieren llevar de la nariz. Ah, no cabrón,
conmigo no.
Luis:
¡Bravo macho! (Mirando al grupo de chicas). Eh
mirá, me parece que Inés se està
yendo. Vamos, sé un buen novio, acompañala
Todos:
Sí, vamos, perdonála, aflojá por
una vez. . .
Marcelo:
Está bien, no se lo merece, pero así le
demuestro lo que es un hombre (con masculina seguridad)
Todos:
¡Bien . . . ¡ ¡Qué camote! ¡La primavera . .
.! ¡También con esa jetita! ¡Y esas gambitas!
¡Y ese...!
(En
primer plano Inés y Marcelo. En segundo plano
quedan el grupo de niñas por un lado y el de
varones por otro, charlando en mímica sin prestar
demasiada atención a la pareja)
Inés:
(Áspera) ¿Vos otra vez? ¿Qué querés
ahora?
Marcelo:
(Tratando de tomarle la mano) (Inseguro y angustiado).
Inés, Inesita, mi amor, entendeme, sé
buena, no llegué a las nueve el sábado
porque se me rompió la moto. Te juro que caminé
como loco para que no se me hiciera tarde. A las nueve
y media estaba en tu casa. Siempre hago lo que vos me
pedís. ¡Por una vez!
Inés:
(Seca) No seas cansador, Marcelo. Ya te dije
que no es por eso que no quiero salir más con
vos. Dejame tranquila.
Marcelo:
Pero Inés ¿Qué voy a hacer sin vos? Entendeme.
Te lo ruego. Vos sos mi vida. Haría cualquier
cosa que me pidieras por demostrártelo. Yo .
. . (casi lloriqueando)
Inés:
Marcelo, vamos a hacer un papelón adelante de
todos. ¿Por qué no entendés que ya no
me importás más? ¿eh? ¿Por qué
no me dejás en paz? Buscate otra novia, por favor,
y chau, lo nuestro se acabó (Marcando la última
palabra).
Marcelo:
(Muy triste) Inés. . . (Ve la mesa
de sus compañeros, mira a Ines que se va con
sus amigas. Compone la figura y vuelve con sus amigos
que charlan animadamente) (Se sienta serio y silencioso)
Todos:
(Ansiosos y curiosos) ¿Qué pasó?
¿Fue? ¡Qué cara de muerto! ¿Le cortaste?
Marcelo:
(Con voz fuerte y segura) Lo lamento por ella,
pero las cosas así no podían seguir. Tiene
que entender que yo soy un hombre y no un muñeco.
José:
¡Pobre flaca!
Ariel:
¡Ojalá yo fuera así con las minas!
Luis:
Y yo . . . siempre meto la pata. Pero Marcelo parece
que nació para matar.
Marcelo:
(Displicente) Bueno, no es para tanto, sé
como manejar a las mujeres, nada más.
A
P A G O N
E
S C E N A 3º
(Comedor
de una casa. La madre arregla unas flores. El hijo tirado
en un sillón, escucha radio con un sandwich enorme
en una mano y "El Gráfico" en la otra).
(Entra el padre en pijama)
Padre:
(Besa tierno a la madre) ¡Creo que no hay mejor
invento que una siesta de día sabado! (Estirándose)
Me siento como nuevo. (Se acerca al hijo jugando
a las trompadas) ¡Eh!, lo desafío, ¿quiere
ver la fuerza que tiene su padre todavía?
Hugo:
(Que se ríe solo mientras lee, se molesta
con el chiste de su padre) Dejame papá, ya
estoy grandote para que nos pongamos a jugar.
Padre:
(acercándose cariñoso a la madre)
¿Usted tampoco quiere jugar? (Le acaricia la cabeza)
Mamá:
(Dulce) ¡Vamos! ¿Por qué no te portás
como un hombre serio y revisás la plancha? Hoy
quise planchar y por más que moví el enchufe
y la sacudí no calentó
Padre:
Señora. Sus deseos son órdenes. (Busca
herramientas y la plancha y comienza a desarmarla silbando)Hugo
(dirigiendose a su hijo) ¿Te puedo pedir un favor?
Hugo:
(Con la boca llena) ¿Ah? ¿Qué querés
papá? Estoy ocupado
Padre:
¿Ocupado? ¿Se puede saber en qué? Cuando me fui
a acostar estabas tirado en ese sillón, devorándote
una revista y un sandwich exactamente igual que ahora.
¿Se puede saber en qué estás ocupado?
Hugo:
¡Ufa, viejo! Estoy ocupado en instruirme y en alimentarme
(le muestra el sandwich y la revista) ¿No son
ocupaciones civilizadas acaso? Además, hoy es
sabado. (sube la radio)
Padre:
(Acercándose sin enojo a bajar la radio)
Precisamente hijo, quería pedirte que me lavaras
el auto. Como es sábado voy a salir con tu madre
y pensé que podrías tener esa gentileza
con nosotros. Ademas, podrá ser entretenida,
pero no sé que puede tener de instructiva esa
revista. (Se la quita y le pega jugando en la cabeza)
Hugo:
¡Uuuu! siempre el mismo. No me podés dejar
descansar una tarde. He estudiado toda la semana, mañana
vamos a comer a lo de la abuela. Eh, aflojá un
poco, el sábado por los menos, que sea para mí
(fastidiado)
Padre:
(Firme, pero no enojado) Está bien, no
hagás tanto lío por nada. Es lo mismo.
Lo voy a lavar yo. Seguí nomás cultivandote
el espíritu. (Sigue con la plancha. La madre
que ha salido, vuelve con una bandeja con mate y galletas
y le sirve)
José:
(Desde la puerta) Permiso, ¿Puedo entrar?
Todos:
Si, pasá, entrá.
José:
(Entrando). Hola, Hugo. ¿Qué estás
haciendo?
Hugo:
Castigándome
José:
Yo en cambio estaba embolado en mi casa, por eso me
vine un rato para acá. Acá se respira,
chabón. Allá las paredes están
tan llenas de gritos que te aplastan.
Hugo:
¡Qué dramático, men! ¿Querés que
te haga un sandwich?
José:
Bueno, la verdad es que estoy cagado de hambre. En mi
casa la peor hora es la de almorzar. (Hugo desaparece
hacia la cocina. José se apoya en la puerta y
sigue hablándole) Parece que a mi viejo la
comida lo inspira y se acuerda de todos los motivos
que tiene para enojarse. Insulta a mi vieja porque todavía
le debe la luz, se enfurece por centésima vez
conmigo por la nota que me saqué en Historia,
a mi hermana la vuelve a retar por el sábado
que llegó tarde y el más chico la liga,
siempra la liga, creo que simplemente por ser el más
chico. (Vuelve el otro con el sandwich, se lo da
y van a sentarse) Por eso, tu sandwich me viene
bárbaro.
Hugo:
¡Lindo viejo te conseguiste! ¿Y tu vieja qué
hace?
José:
¿Qué querés que haga? Grita a la par de
él. Y después llora, escondida por ahí,
tratando de que no la veamos. (Comiendo con verdadero
apetito)
(Durante
este diálogo entre Hugo y José el padre
y la madre charlan en mímica animadamente mientras
toman mate. El sigue con la plancha y ella arregla plantitas
en macetas)
Hugo:
¡Pobre!
José:
Y si mi viejo la llega a ver llorando se enfurece con
nosotros y nos dice: ¡Podrían ser un poco más
considerados con su madre! ¡La están matando
a disgustos ¡ . . . Bueno, mejor que me deje de hablar
estas cagadas y me vaya. (Levantándose)
Hugo:
Vení, quedate otro rato. ¿O querés que
nos vayamos por ahí a los video-juegos? Yo tengo
guita . . . si andás seco no importa.
José:
No flaco, gracias, no es por la guita. A pesar de los
gritos y las peleas yo sé que en mi casa me necesitan.
Voy a cortar el césped del jardín y a
desburrar un poco a mi hermanito, que no le entran las
cuentas de multiplicar ni con embudo. Y vos ¡Qué
vidita! ¿No tenés nada que hacer?
Hugo:
(Mirando a sus padres que conversan tranquilos, y
tomando conciencia de todo lo que posee) Sí,
tengo que lavarle el auto a mi viejo
José:
Gracias por la porción de aire puro, chabón.
(Saludando a los padres de Hugo) Buenas tardes,
gracias por el sandwich. (Saliendo, a Hugo) En
una de esas vengo más tarde a ver con ustedes
la transmisión del partido. ¿Puede ser?
Hugo:
Si, te espero, chau (Pasa como tromba cruzando el
escenario. Se siente ruido a cosas de armario)
Madre:
¿Hugo? ¿Qué buscás? ¿Qué es todo
ese ruido?
Hugo:
(Viene de vuelta con un balde, trapos, una escoba,
un frasco con líquido) Vayan consiguiéndose
anteojos negros porque el auto les va a brillar como
loco. (Deja las cosas y tomando la escoba como escopeta
apunta al padre y le dice con voz de vaquero de TV)
Acabaron sus fechorías, Super "Arregla planchas".
Borraré esa sonrisa de su bocota.
A
P A G O N
ACTO II
Cartel:
Los adultos, a veces (Juego escénico
de pantomima para
Son puertas cerradas presentar el cartel)
Escena
1º
(Están
almorzando el padre, la madre tres hijos. El TV
está
prendido)
Cecilia:
¿Me servís más, mamá?
Madre:
Si hija, pasame el plato
Gustavo:
Correte, hija de vidriero, siempre tapás en lo
más interesante (Tratando de ver)
Cecilia:
Bueno estúpido ¿Por dónde querés
que pase el plato?
Padre:
¿Se quieren callar? ¡Déjenme escuchar la película
una vez en la vida!
Madre:
(Hace señas con la mano tranquilizándolos)
Bueno, ya está, comamos tranquilos.
Luis:
(Despacio, a la madre). Mamá, ayer nos
dieron el resultado del test vocacional que nos hicieron
en el Colegio
Todos:
SSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
Madre:
(Distraída, viendo TV) ¿Sí? ¿Y?
Luis:
Me dijo la profesora que tengo muchas aptitudes artísticas.
Madre:
(Sorprendida) ¿Muchas qué?
Luis:
Que podría estudiar música, pintura, teatro.
Arte, mamá
Padre:
(Riéndose) Con razón siempre te
andás haciendo el payaso
Cecilia
y Gustavo: (Protestan) Cállense. (Tratan
de poner la TV más fuerte y la madre no se los
permite)
Luis:
(Molesto) Esto es distinto papá. Es serio.
Es el resultado de un montón de pruebas que nos
está haciendo la psicopedagoga . Además,
vos ya sabés que a mí la música
siempre me gustó y mucho más la danza.
Padre:
¿Bailarín? Pero ¿vos que querés? ¿Arruinarme
el almuerzo? ¿Amargarme la vida? ¿Volverme loco?
Madre:
No hagás un mundo del resultado de un test. El
no te ha dicho que va a ser bailarín, simplemente
. . .
Padre:
Simplemente nada. Esta familia está cada día
más desquiciada. Por mi parte lo prefiero achurero
y no bailarín.
Gustavo:
Dejen de gritar, no escuchamos nada.
Madre:
(Presionada por la angustia que le causa la situación
explota con los más chicos) Si no se callan
ustedes le voy a apagar el TV ¿Qué se han creído?
Luis:
(Triste) Por lo visto elegí un mal momento
para hablar. Mejor me voy a mi pieza (Se para)
Padre:
Sí, mucho mejor, y a ver si te ponés a
hacer algo útil en lugar de pensar pelotudeces
(Desvalorizando lo que dice) ¡Test vocacional!
Madre:
(Tratando de recomponer la situación)
Podrías aprender de tu primo. Ya está
por recibirse de abogado
Padre:
Y no necesitó ningún test. Simplemente
siguió el buen consejo de su padre.
Luis:
(Con agresiva amargura) Que yo sepa, el mío
sobre mi futuro, nunca me ha aconsejado nada (Se
va a ir y el padre lo toma con fuerza de un brazo)
Padre:
No seas insolente y desagradecido porque te voy a dar
vuelta la cara de una cachetada
Madre:
Pensalo, hijo, me haría tan feliz una placa con
tu nombre en la puerta de nuestra casa. . . (lo acaricia
parándose junto a él del lado contrario
al que está el padre. Luis baja la vista, visiblemente
atrapado entre las dos situaciones)
A
P A G O N
Escena
2º
(Alumnos
en clase. Curso mixto. Séptimo u octavo año)
Alumno
1: ¡Profesora no nos explique más por hoy!
Alumno
2: Si, conversemos como el otro día
Alumno
3: Ud. habla tan bien
Alumno
2: Y nos entiende. No es como los otros profesores
que se preocupan nada más que por la materia
que dictan.
Alumno
4: A Ud. le interesan nuestros problemas
Profesora:
(Visiblemente halagada) Vamos, vamos, no hacen
falta tantos halagos para convencerme. Para mí
es un gusto conversar con un curso inteligente como
Uds.
Todos:
(Aplauden) ¡¡¡ Bien!!! .¡¡¡¡Buenísimo!!!!!
. . (Vivan a la profesora)
Profesora:
Gracias, gracias. ¿Y de qué tema quieren conversar?
Todos:
El amor, el noviazgo, la amistad, el Sida, la guerra,
la responsabilidad, la deuda externa, la droga. . .
Profesora:
Así, a todos juntos, no los entiendo, levanten
la mano. A ver, Rodríguez, ¿qué tema propone?
Todos:
No, qué vivo. ¿Por qué lo hace elegir
a él? (Protestan)
Profesora:
Es lo mismo. Dije Rodríguez por nombrar a alguno.
Se nos va a pasar el tiempo discutiendo tonterías.
Alumno
5: Profesora, hablemos de la amistad
Algunos:
(Protestan)
Otros:
(Aprueban la idea)
Profesora:
Yo creo que es un tema muy interesante para la edad
de Uds. Está bien, hablemos de la amistad.
Todos:
Sí, Bueno, No, Es aburrido, Es interesante, etc.
Profesora:
¿Qué les parece su comenzamos por hacer una lista
de las condiciones que debe cumplir alguien para ser
un buen amigo? Baez y Córdoba van a ir escribiendo
las conclusiones. En orden. Levantando la mano. (Los
alumnos van levantando la mano y la profesora les concede
la palabra. Baez y Córdoba escriben sentados
en sus bancos)
Alumno
6: Y..., yo pienso que tiene que ser sincero
Profesora:
Muy bien, nuestra amiga es la persona a quién
entregamos nuestra alma, por lo tanto, ella también
debe entregarse a nosotros de la misma forma.
Alumno
1: Debe saber guardar un secreto
Alumno
3: No como en este curso que hay cada buchón.
(Risas y comentarios generales)
Profesora:
Sin chistes, por favor. A ver si aprenden a dialogar
en serio. Es verdad, debe saber respetar nuestra intimidad
y no contar las cosas que nosotros les contamos
Alumno
2: Y también ser comprensivo y entender nuestros
problemas
Alumno
7: Y no burlarse de nosotros cuando le contamos
que estamos enamoradas (con un suspiro)
Todos:
(Se ríen)
Profesora:
Si, debe saber escucharnos
Alumno
8: Y no aprovecharse de nosotros
Profesora:
(A Baez y Córdoba) ¿Están escribiendo?
Baez:
Algunas cosas. Es que hablan muy rápido
Córdoba:
Es que a mí me gusta escuchar y cuando escucho
no puedo escribir
Profesora:
Vamos, esas son excusas. Traten de escribir lo mejor
que puedan. Después tienen que entregarle una
copia al profesor coordinador de curso para que sepa
que hoy he dialogado con Uds.
Alumno
5: Profesora, y también es buen amigo el
que nos dice cuándo metemos la pata.
Todos:
Según. Depende cómo te lo diga. A algunos
todo lo que uno hace les parece mal. O te lo pueden
decir por envidia. O porque les gusta el mismo chico
que a vos, etc. (Discusión generalizada)
Profesora:
No discutan ni hablen todos juntos. Bueno, ya va a ser
la hora. Vamos a seguir conversando la próxima
clase. Y desde ya considérenme una amiga del
curso
Todos:
Gracias, profe. Es la mejor
Profesora:
Ahora se ponen de pie y van saliendo en orden (Salen
pero tres alumnas se quedan cuchicheando entre sí:-
Digámosle, No, no va a querer, - Sí, ya
viste lo que nos dijo. . .)(se acercan a la Profesora
que se está yendo)
Las
tres: Profesora
Profesora:
¿Sí? ¡Qué pasa?
Pérez:
Queríamos hablar con Ud.
Profesora:
Muy bien, muy bien, así que han quedado interesadas
en el tema. Bueno, pero mejor ahora salgan al recreo
y seguimos charlando la próxima clase (Trata
de sacárselas de encima)
González:
No, es que necesitamos hablar ya con algún mayor
que nos entienda, como Ud.
Profesora:
(Incómoda, mirando el reloj) Pero es que
ahora ya tocó el timbre y yo tengo muchas cosas
que hacer.
Pérez:
Pero, Profesora, como Ud. Dijo . . .
González:
Y justo habíamos hablado de la amistad . . .
Profesora:
(Palmeándolas y empujándolas suavemente
hacia fuera) Vamos, vamos, aprovechen el recreo
para ir a ver los chicos lindos de otro curso. ¿Qué
problema tan grave se puede tener a los trece años?
(Se va)
Las
tres: (Se quedan heladas, mirándose)
A
P A G O N
Escena
3º
(Se
escuchan en off hurras y estribillos propios de un grupo
de jóvenes que viajan juntos)
(Grupo
de niñas cantando) (Traen bolsos y saludan a
un grupo que supuestamente sigue viaje en el ómnibus)
Niña
1: Fueron los días más hermosos de
mi vida
Niña
2: ¡Y qué bien nos habló el Padre!
Niña
3: Realmente se pasó. Dan ganas de vivir
después de escucharlo.
Niña
4: Y de casarse
Todas:
(Se ríen)
Niña
4: Lo digo en serio. Dijo cosas tan hermosas del
amor, de la familia, de la maternidad . . .
Niña
5: Cierto. A mí me encantó esa poesía
que leyó que decía: "Tus hijos no
son tus hijos, son los hijos e hijas de la vida"
Niña
3: Y cuando dice que los padres son el arco y el
hijo la flecha y que la fuerza de su amor es la que
nos da altura. . .
Niña
4: Aparte, ¿Vieron con la dulzura que nos habló?
Niña
1: Yo es la primera vez que iba a un retiro y me
los imaginaba super-aburridos y fui para no tener que
ir a clase como las otras que se quedaron pero ahora
estoy re-feliz de haber ido.
Niña
3: Y qué divino hablaba del amor, de que
los esposos son como la tierra y la semilla, que se
necesitan uno al otro para florecer.
Niña
5: Y que mientras mas tiempo pasa, mas se unen las
raíces a la tierra y más cuesta separarlos.
(Hablan cada vez con más romántico
entusiasmo)
Niña
1: ¡Hay! ¡Qué copado! (Suspira). ¿Dónde
encontraré mi semilla?
Niña
2: Y
a lo mejor en algún vivero
Todas:
(Se ríen)
Niña
3: Nos tendríamos que juntar esta misma tarde
a hacer el trabajo escrito de reflexión
Niña
4: Habría que avisarle a Sonia, que también
es de nuestro equipo
Niña
2: Bueno, lo que podemos hacer es ir cada una a
su casa, saludar a nuestros jovies que no nos ven desde
el viernes, comer algo rápido y volver a juntarnos
ya nomás.
Niña
3: ¿Adónde?
Niña
1: Podría ser en mi casa. Total mis dos
hermanitos van a la escuela de tarde, así que
no nos van a molestar.
Niñas
2 y 3: Buenísimo.
Niña
5: ¿Cuáles eran los temas que se podían
elegir?
Niña
1: El noviazgo
Niña
2: El matrimonio
Niña
3: La familia
Niña
4: La maternidad
Niña
3: A mí me gusta el de la familia y ¿a ustedes?
Niña
2: Sí, es el más lindo
Niña
1: Además, es el que más trató
el Padre
Niña
3: Bueno, apurémonos. A las tres en tu casa
¿Les parece?
Niña
2: Sí, llevate el librito de pensamientos
que compraste. Es ¡tan bonito!
Niña
3: Bueno, chau
(Se
van las tres por un lateral y se ilumina el otro en
el que se oye discutir desde adentro)
Madre:
¡Basta, basta! Me tenés harta. Ya no quiero excusas
(Entra
y se sienta a sollozar) (Entra Niña 2 y se queda
mirando sin ser vista)
Padre:
(Entra furioso) (Tira el saco) (Sacude
a la madre por los hombros) ¡Mirá histérica!
Mejor callate. Dejá de llorar como una cabrona
infeliz
Madre:
Si, eso es lo que soy, una infeliz. Porque eso es lo
que vos has hecho de mi, engañándome con
cualquiera.
Padre:
Sos una loca ridícula. ¿Ahora venís con
escenas de celos? ¿Y cuándo me has atendido vos?
¿Cuándo has querido salir conmigo? ¿Acompañarme?
¿Cuándo?
Madre:
Pero es que estaba la nena. Yo no podía dejarla.
Hija única y siempre tan delicada ¡Pobrecita!
Padre:
Delicada por tu sobreprotección, hija única
porque nunca quisiste tener otro hijo
Madre:
(Llorando) Decime mala esposa, si querés,
pero mala madre no, eso seria una injuticia, he dado
toda mi vida por la nena, he vivido para ella
Padre:
Y entonces
¿qué me reprochás? Si
vos misma estás diciendo que no te importé
nunca. Te quedaste a mi lado por nuestra hija y por
no perder la seguridad económica, nada más,
por cobarde, por egoísta, por(ve a la hija)
(Un silencio) María está
acá.(Tratando de cambiar de tono) Buenos
días, hija. (Sale de escena dando un portazo)
Madre:
(Se compone) (Trata de cambiar el rostro)
Hola mi amor (La abraza, pero la hija queda
estática) ¿Cómo te fue en el retiro?
Hija:
Bien (Se queda helada)
Madre:
Vení a comer algo. Te preparé cosas ricas
para esperarte. (Como si nada hubiera pasado)
Hija:
No, no tengo hambre. Ya me voy de nuevo (Distante)
Madre:
¡¿Cómo?! ¡¿Te vas otra vez?! Te extrañé
mucho
Hija:
Tengo que hacer un trabajo con las chicas.
Madre:
(Acariciándola)(Con resignada tristeza)
Como quieras. No vuelvas tarde.
Hija:
(Se va sin contestar)
(Vuelve
a iluminarse el otro lateral)(Todas las chicas están
comentando, ruidosas y alegres en la casa de la compañera.
Llega hija (Niña2) Todas le hacen chistes)
Niña
1: ¡Qué cara de sueño!
Niña
3: Ya tenemos el mundo arreglado
Niña
4: Callate. Si todavía no empezamos el trabajo
Niña
5: ¡Ah! Pero hemos charlado tantas cosas
Niña
3: Y leído algunos temas preciosos
Niña
4: Sí, el de la familia es el mejor tema
Niña
1: Pero vení, no te quedés ahí
parada
Niña
2: Vengo a avisarles que no voy a hacer el trabajo
con ustedes (Desconcierto general)
Todas:
¿Por qué?
Niña
2: Porque el tema que han elegido es horrible: "La
familia", a mí no me interesa para nada
A
P A G O N
ACTO
III
Cartel:
¡Atención! (Juego escénico
de pantomima para
Adultos
ayudando a crecer presentar el cartel)
Escena
1º
(En
escena hay cuatro sillas. En un costado la madre habla
por teléfono con una amiga)
Madre:
Si, te digo querida, ya sé que Claudia está
en la edad difícil, pero a veces es insoportable.
(Silencio para escuchar. Mímica) ¿Yo la
culpa? Puede ser. Es que es la más chica y desde
que Juancito se casó y Andrés se fue a
estudiar a Córdoba, la muy pícara aprovecha
el estar sola con nosotros (Silencio para escuchar.
Mímica) Esta semana ha estado terrible. Vos
sabés que con el asunto de los torneos interprovinciales
de volley recibimos en casa una chica de San Luis. (Escucha.
Mímica) Amorosa, mirá. Si, de la edad
de Claudia. Pero, vos vieras, colaboradora, ubicada,
una delicia de muchachita. (Escucha. Mímica)
¿A Claudia? ¿Mejor? ¡Peor que nunca! Se ha lucido esta
semana con sus caprichos. (Escucha. Mímica)
Es que a veces me siento impotente (Escucha. Mímica)
No, si ya sé, tenés razón. Tiene
que entender límites, porque si no . . .
Claudia:
(Entra. Molesta, encima de la madre, exigiendo ser
atendida inmediatamente) Ma, mamá, mamá,
che mamá (Inés, la amiga, entra y comienza
a poner la mesa)
Madre:
(Primero le pide que espere con ademanes, pero ante
la insistencia)Ya va. ¿No ves que estoy hablando?
¿Ya hiciste las camas?
Claudia:
Después ma. Dame plata para una coca.
Madre:
(A la amiga con quien habla)Perdonáme.
Te corto.(Escucha. Mímica) Un cariño
grande a todos y contá conmigo para lo de las
cortinas. Chau. Nos vemos. (Corta) (Le habla
a la hija que hace mímica de escuchar con impaciencia)
¿No podías esperar un momento? Te conozco ese
"después". Las camas van a quedar sin
hacer.
Claudia:
Si no almorzamos rápido vamos a ir al partido
con la comida acá (Se señala la garganta.
Habla con prepotencia)
Madre:
Si tenés tanto apuro podrías estar poniendo
vos la mesa en lugar de hacer trabajar a tu amiga. Y
si almorzás sin coca no creo que te pase nada
grave.
Claudia:
Y, te pido coca cola a ver si paso las milanesas que
hiciste hoy. Es la segunda vez en la semana que hacés
milanesas. Ya sabés que no me gustan ¿Qué?
¿Me lo hacés a propósito?
Madre:
(Dulce) No seas chiquilina, Claudia. A Inesita
le gustan mucho y es nuestra invitada
Inés:
(La mira sonriendo agradecida mientras sigue con
la mesa) Gracias señora
Claudia:
(Para ella, con burlona rabia) "Gracias,
señora". ¡Chupamedias. Mosquita muerta!
Papá:
(Llegando) Buenos días. ¿Cómo
están mis nenas? (Besa a la madre que se va
hacia la cocina)(Acaricia la cabeza de las dos chicas.
La hija está arisca)
Inés:
¿Cómo está, señor?
Claudia:
(De mal humor) Hola
Papá:
¡Hmmmm! ¡Qué hola más sospechoso! ¿Van
perdiendo en el campeonato?
Inés:
(Con fresco entusiasmo) ¡Nos va fantástico
en el campeonato! Ayer, con mi equipo, nos tragamos
a las rivales. Toda la tribuna gritaba ¡San Luis! ¡San
Luis! Y esta tarde . . .(Se detiene porque los dos
advierten que Claudia se ha sentado con tristeza. El
padre pregunta en mímica qué pasa. Inés
responde de igual modo, que no sabe)
María:
(Entrando con una bandeja) (Al padre)¿Te lavaste
las manos, Ariel? Ya sirvo. ¡A comer, chicas! Al final
por discutir tonterías nos olvidamos de la coca
cola. (Se sienta a la mesa. Claudia refunfuña)
Madre:
(Comienza a servir) (A Claudia) ¡Ay! Claudita,
falta el pan. Andá traélo, por favor (Claudia
hace gesto de fastidio) Y sin cara de fastidio.
A ver si aprendés de Inesita que es tan gentil
Claudia:
(Se para, explotando furiosa) ¡Es gentil! ¡Es
buenísima! ¡Es trabajadora! ¡La mejor jugadora!
Porqué no le ponen marco y la cuelgan de adorno?
(Todo con voz entrecortada)
(Todos
quedan helados)
Inés:
(Incómoda) Flaca, no te enojés,
yo no quise . .
Claudia:
(Llorosa ) No, si no sos vos, es mi mamá.
No sé que ataque le ha dado. Ultimamente, para
ella, todo lo que hago está mal y no me puede
ver tranquila que ya me manda a trabajar en algo. Parece
que sobro yo en esta casa (Sollozando) Eso: sobro
(El padre y la madre se miran con ternura y comprensión.
El padre se levanta de la mesa y le acaricia la cabeza.
Hay un ratito de silencio tierno)
Papá:
Mi nena linda. Patalea porque no quiere crecer. Celosita
tonta. (Ella se para, lo abraza y llora) (Se calma
después)
Mamá:
(Desde donde está) Inés es muy
buena y se ha ganado nuestro cariño, pero no
por eso te queremos menos, mi amor. Y si ella es más
colaboradora será porque su mamá le enseñó
mejor que yo a vos, mi regalona consentida
Inés:
(Triste) Che, Claudia, si querés, los
días que me quedan los paso en la casa de Luisa.
Ella me ha ofrecido . . .
Papá:
(A Inés) Ud se queda con nosotros, caramba.
Los tres tenemos alegría de que estés
en casa.
Inés:
Pero es que la pobre Claudia . . .
Mamá:
Claudia no tiene nada de pobre. Es una chica con mucha
suerte. Tiene familia y amigas que la quieren, pero
está creciendo y eso, a veces, duele un poco
Papá:
(Con picardía, le dice a Claudia, que ha dejado
de llorar y los mira)Duele un poco pero se disfruta
mucho. (Con intención) Porque..., no ponés
la misma cara cuando tu mamá te pide ayuda que
cuando te damos permiso para volver tarde de una fiestita
aunque sepamos que también va Ernesto ¿No picarona?
(Claudia
e Inés se miran y se ríen)
Claudia:
(Sonriendo, con sorpresa) ¿Qué? ¿Saben
lo de Ernesto?
Mamá:
(Con dulzura) Tontita. Corazoncito transparente.
¡Te queremos tanto! (Un silencio emocionado. Se ponen
a comer)
Claudia:
(Mira a los tres con amor) Están ricas
las milanesas. (Todos se ríen)
A
P A G O N
Escena
2º
(Del
lado izquierdo del escenario, tres muchachos y dos chicas
estudian y escriben, rodeados de libros)
Juan:
(Con un libro en la mano) En esta enciclopedia
que traje, lo de la atmósfera está mejor
explicado (Se la muestra a Diana)
Diana;
(Mirando el libro) ¡Qué bueno! Y mirá
este mapa conceptual (señala en el mismo libro)
Podríamos copiarlo ¿no?
Luis:
(Mostrando una parte de otro libro) Y esto ¿lo
ponemos?
Juan:
(Interesado)¿Qué, lo del ozono? Sí, es
muy importante
María:
Copialo vos, Juan, que tenés la letra más
clara
(Juan
se dispone a copiarlo)
Gerardo:
Yo no lo veo tan importante. Me parece que está
fuera del tema que nos tocó
María:
La profesora dijo que mientras más completo,
mejor.
Diana:
Lo podemos poner con un subtítulo para que se
entienda más
Gerardo:
Yo insisto en que no hay que ponerlo. A mí, en
otro trabajo, la profesora me tachó una buena
parte y me puso que no pertenecía al tema
Juan:
Denso, lo del ozono si pertenece (Sin enojo)
Gerardo:
Lo de "denso" te lo podés ir tragando
(enojado)
Diana:
¡Che! No perdamos tiempo en pelear
Luis:
Si te cansaste, yo puedo seguir escribiendo, Juan.
Juan:
Como quieras, me da igual
Gerardo:
¿Vieron? Ya empezó a hacerse el interesante.
Se cree el genio del curso.
Juan:
¿Pero, que te ha dado conmigo hoy?
María:
¿Lo vamos a pasar en la compu o lo dejamos así?
(Tratando de volver al tema del trabajo para aflojar
la tensión)
Diana:
No mejor en la compu. Luis ¿vos te encargarías
de los gráficos?
Juan:
Las hojas A4 no nos van a alcanzar. ¿Voy a comprar más?
Gerardo:
Eso es lo que me revienta de vos. Te creés el
héroe. Vos elegís lo que hay que sacar
del libro, vos tenés plata para las hojas, vos,
vos, vos
Luis:
¡Che, Gerardo!
Gerardo:
Se van todos a la mierda. Me voy a cambiar de equipo
Juan:
¡Genial! Si no te ibas vos, me iba yo
(Gerardo
se va enojado. Los tres intentan detenerlo y también
de calmar a Juan) (Gerardo desaparece)
Diana:
Juan, vos tendrías . . .
María:
Pobre Gerardo, lo que le pasa . . .
Juan:
¡Ya sé! ¡Ya sé! "Pobre Gerardo"
Pero yo que culpa tengo de que los viejos de él
se hayan separado.¿Eh? ¿Por qué me tengo que
bancar yo el mambo de él ¿eh?
Luis:
Lo de los viejos lo tiene mal. Hay que apoyarlo
Juan:
Apoyarlo un cuerno. Si a ustedes les gusta trabajar
de silla de ruedas, bárbaro. Los felicito. Y
les aviso, pueden llamarlo y seguir apoyándolo
todo lo que quieran. El que se las toma del grupo soy
yo
(Se
va furioso. La luz disminuye en ese sector y lo acompaña
a Juan que atraviesa el escenario hacia el lateral contrario,
donde esta Don Carmelo, el jardinero, podando un cerco,
Juan habla solo)
Juan:
Ni que me lo pidan de rodillas vuelvo. Que se jodan.
Y mis enciclopedias se las voy a ir a pedir. Que busquen
libros en la biblioteca. Yo no les pienso prestar ni
la goma de borrar. No quiero verle más la cara
a "ese infeliz" Está loco, está
loco, pero si me sigue molestando . . (Cierra un
puño amenazante)
Don
Carmelo: (Mientras poda lo observa sonriente
como habla sólo) (Tiene acento italiano)
¿Qué? ¿Andan mal las cosas con las chicas? ¡Estas
furioso como un toro! ¡Te sale humo! (Se ríe)
Juan:
¡Qué me importan las chicas! Con la vida ando
mal. Mejor dicho. Yo no. El tarado de Gerardo anda mal.
Pero conmigo nunca más. Si él tiene problemas
que se las agarre con otro. ¿Quién se habrá
creído que soy?
Don
Carmelo: Y, capaz que cree que sos su buen amigo
de siempre. Los he visto jugar juntos en esta vereda
desde que eran así (Hace seña de niños
pequeños) ¡Qué par de plantitas los
dos! ¡Si me habrán arruinado jardines! Pero siempre
juntos.
Juan:
Eso era antes, Don Carmelo, ahora está r